martes 24 de enero de 2012
El maldito crudo iraní
Resulta que Irán, pérfida nación con el pérfido Ahmadineyad a la cabeza, ha decidido emprender un programa nuclear que a ojos de occidente resulta bastante sospechoso. No es tan benigno como aquel que emprendió Israel que le llevó a tener armas nucleares. No. Israel, todos lo sabemos, tiene armas nucleares para defenderse nuclearmente de los vecinos que no tienen armas nucleares pero son pérfidos y malvados.
Tampoco la India es un peligroso fabricante de armas nucleares, puesto que sus tratados comerciales con occidente están redactados con el beneplácito de los nuestros. China, que es un país pacífico de por sí y respetuoso con los derechos humanos, puede tener armas nucleares para defenderse de la malvadísima Mongolia y de otras potencias terroríficas, como la tremenda Uzbekistán y la taimada Tadjikistán, naciones vecinas y poderosísimas que ansían doblegar al Gigante Asiático.
Estados Unidos, por su parte, puede tener cuantas armas nucleares quiera, puesto que es garante de nuestras gloriosas libertades. Además, que se sepa, a lo largo de la corta pero intensa historia del armamento nuclear, los Estados Unidos jamás han lanzado arma atómica alguna contra la población Civil, algo que como todos sabemos, hicieron con asiduidad los sovieticos marxistas stalinistas y hasta Saddam Hussein, por lo cual hubo que asesinarlo con juicio sumarísimo después de una guerra ilegal.
En fín, lo dicho, que ahora a occidente no le sale de los estatutos que Irán pueda investigar con tecnología nuclear. Dicen los más ingenuos que para evitar que los residuos contaminen los restos arqueológicos de la antigua Persia, y dicen los más suspicaces que en cuanto el régimen Iraní tenga la bomba atómica, lanzará una contra Israel, y de ese modo, se aseguraría de una forma muy inteligente de que ni Estados Unidos ni nadie (lo de la España de Rajoy no está claro, puesto que después de conquistar Gibraltar y Marruecos lo mismo nos venimos arriba), se atreva a pulverizar con dos clics de ratón atómico el Imperio de los Ayatolás.
En fín, que así es el mundo. Sólo pueden (y deben) tener armas nucleares los países buenos, los de fiar. Aquellos que no se benefician del hambre en el mundo, ni de la especulación con las materias primas, ni de los experimentos encubiertos con pesticidas, ni los que patrocinan las guerras del Coltán o los diamantes. O sea USA y sus amigos.
Solución: Embargo del crudo procedente de Irán. Así se castiga a la población Iraní, que como todos sabemos es libre y goza de todos sus derechos humanos intactos, sobre todo las mujeres. También se castiga a la población occidental, por ejemplo a España, que adquire un montón de crudo iraní y que ahora tendrá que negociar con otros mercaderes igual de usureros, lo que provocará (y esto es profecía de este blog) que la gasolina en el mes de julio alcance el precio del caviar. Genial. Y genial también la respuesta de nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, que lleva una semanita fina. Después de lo de Gibraltar Español, ahora dice que esto del embargo del petróleo iraní es un sacrificio que hay que hacer. Señor Ministro, que lo haga su santa madre, que nosotros llevamos arrimando el hombro desde la reforma fiscal de ZP en mayo del 2010 y aquí no mejora nada.
En fin, que con este esfuerzo obligatorio por el bien de la civilización occidental, se despacha el asunto.
Mientras, eso sí, como publicó El País el pasado día 22 y como comentaba ayer Juan López de Uralde, Estados Unidos, que recordemos, puede investigar libremente con energía nuclear porque es bueno; está destinando millones de dólares para el desarrollo de minicentrales nucleares del tamaño de una maleta. Las aplicaciones son muchísimas. Desde abastecer de energía las colonias humanas en la luna, algo fundamental ahora mismo, hasta multiplicar por mil el riesgo de un accidente nuclear. ¿Pequeño? sí, pero en los temas nucleares el tamaño no importa tanto como el tiempo. No se trata de que una maleta pequeña vaya a contaminar una ciudad pequeña, es que la jode durante siglos. Tampoco debemos despreciar la posibilidad de que una de esas maletas caiga en manos de algún sedicioso antisionista, o algún otro maligno de esos que consiguieron escapar de Guantánamo.
Para tranquilidad de todos, están en marcha las primarias republicanas de USA y Obama tendrá como competidor a un elemento que piensa que las teorías de Darwin son tan científicas como el creacionismo bíblico, o a otro que apuesta por que en las Universidades Yankees se suprima el estudio del cambio climático porque es "dudoso".
En fin, que todo lo que puede empeorar empeora. De momento, el crudo Iraní es malo. La energía nuclear regular y los Americanos nuestros líderes maravillosos. Puff
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