jueves 19 de enero de 2012
¡Cómo está el servicio!
Como ya me he rendido, he decidido mirar todo lo que ocurre en España, en nuestros asuntos económicos y políticos, con sentido del humor. Así, en lugar de deprimirme porque a mi edad, después de media vida de izquierdoso convencido, me encuentro en un país presidido por un señor triste y gris, en una comunidad autónoma gobernada por una Lideresa Neocom y en una ciudad en manos de una carca de las de Cine de Barrio; pues he decidido mirar todo a través del cristal de la ironía. Resentida, si, desesperanzada, sin duda. Pero como no se si cortarme las venas o dejarmelas largas, pues miro la tele, escucho la radio y leo los periódicos.
Me río, y mucho, cuando escucho las conversaciones del juicio de los trajes de Camps. Me río porque no vivo en aquella comunidad autónoma, que por cierto, está en rebajas, o más exactamente, en estado de desguace y demolición. El señor Camps no ha dejado nada, nada de nada. Y detrás de ese impulso de desarrollo de la ciudad, que llegó a considerarse la sucesora de Barcelona como emblema de la vanguardia cultural y cosmopolita de España; sólo queda un solar carísimo que no va a haber forma de costear sin privatizar y desposeer a los valencianos de lo que legítimamente pensaban que era suyo.
Luego veo a Don Mariano de visita por Marruecos. Creía yo que iba a ir con las escrituras de Ceuta y Melille debajo del brazo, y que iba a conjurar a los sarracenos a golpe de historia para reivindicar la españolidad de ambas ciudades. Eso era, ni más ni menos, lo que don Mariano y los suyos reclamaban a ZP cada vez que se montaba un pollo en la frontera. Pero no. Don Mariano se ha confesado muy amiguito del moro y de paso ha depositado un ramo de flores en la tumba del Rey Hassan II. Para hartarse de reir.
Montoro, el Ministro de Hacienda, va a pasar directamente de sustituir a Elena Salgado al Frente del Ministerio a sustituir a Eva H al frente del club de la comedia.
Ya tuvo lo suyo lo de la defensa de la subida de impuestos después de meses anatemizando a los subidores de impuestos, pero es que luego salió en la COPE muerto de risa por que decía que había dejado descolocada a toda la izquierda (y a la derecha, añado yo). Pues no contento con esto, ayer protagonizó otra Stand Up Comedy diciendo que va a llevar a los tribunales a los que administren mal los dineros públicos. (Tócate los Camps, o ráscate las emetreintas). No solo es disparatado el concepto, sino que, además, el Ministro de Justicia que tendría que tomar nota y desarrollar el asunto legal, es Ruiz Gallardón, que se gastó en tres legislaturas el presupuesto de la ciudad de Madrid de los próximos 2000 años. O sea que Montoro pretende hacer una ley para meter en la cárcel a su compañero de ejecutivo. Genial. Gracioso, gracioso.
Y el remate llegó ayer de Europa.
La bronca del pobre encargado del tráfico marítimo al capitán fugitivo que ha dejado el Crucero mal aparcado, es de película de Berlanga, lo malo es que en el Costa Concordia viajaban 4000 personas y han muerto unos cuantos viajeros por culpa de este capitán cobarde y fugitivo. ¡Lo último que le he escuchado decir es que se cayó por accidente en un bote salvavidas!
Pero eso es una parte. Luego está lo del FMI, que ahora dice que hace falta otro billón de dólares para salir de esta. Impresionante. ¿Pero quién coño llevaba las cuentas?
En Portugal lo tienen claro y la reforma laboral, con voto afirmativo de un sindicato (tócate los estatutos), consiste en un principio de vuelta a la esclavitud. Más horas de trabajo, menos días de fiesta y despidos más baratos. Tremendo
Y dejo para el final el chascarrillo.
El Nuevo Ministro de Asuntos Exteriores se llama José Manuel García Margallo. Después de lo visto ayer, creo que es familiar de Paco Martinez Soria. El hombre, que es el jefe de todo el cuerpo diplomático español, (ojo), llega ayer al Parlamento Europeo y se encuentra a un viejo colega del Partido Popular Europeo de nacionalidad británica. Pues bien, nuestro simpar ministro, con las cámaras delante, recibió las felicitaciones del inglés y no se le ocurrió contestar otra cosa que: “Y Gibraltar Español”
¿Pero esto qué es? Que nuestro Ministro de Asuntos Exteriores le diga a un europarlamentario Británico eso de Gibraltar Español produce bochorno. Pensaba yo que nuestros políticos, sobre todo los que nos representan fuera de España, tenían un poquito más de preparación, un poquito más de saber estar. Estaba equivocado, para variar. Supongo que este señor cuando salga de España irá a los bares esos que salen en Españoles por el Mundo, a comer tortilla de patata y jamón, como los paletos, porque España es lo mejor y como en España no se vive en ningún sitio (Cosa, por cierto, que los gibraltareños no comparten). Le faltó poner voz de pito e imitar a Gracita Morales: ¡Cómo está el Servicio!
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