jueves 1 de diciembre de 2011
Nunca es el momento
El gobierno de ZP va a hacer las cosas mal hasta el último instante. Ya casi sin tiempo, se ha dedicado a indultar a un banquero y finalmente (espero) a hacer público el informe respecto al Valle de Los Caídos. Por la torpeza o la cobardía de ZP, habrá que esperar al menos otros 4 años para que España deje de ser el único país de Europa Occidental con un mausoleo dedicado a un militar golpista que después de derribar por las armas un gobierno democrático, ejerció de dictador durante 40 años.
Hasta la CNN nos enseñó que lo primero que hicieron en Alemania del Este fue derribar las imágenes de Lenin y Stalin, por no hablar del derribo en directo de la estatua infame de Saddam Husseín en Bagdag.
Pero aquí no. Aquí, por torpeza, seguirá el dictador en su mausoleo construido por miles de prisioneros condenados a trabajos forzados.
Porque el PP ya lo ha dicho. No es el momento. Está todo tan mal que sólo hay que gastar en cosas de esas del empleo. Tampoco era el momento en los 8 años de Aznar, y eso que eran tiempos de vacas gordas.
No es el momento es la frase favorita de los que no quieren confesar que odian a Castro pero, por algún extraño motivo no odian a Pinochet. Que odian el Marxismo y el Maoísmo, pero misteriosamente no odian el Franquismo. Que perseguirían a Pol Pot y a sus Jmeres, que arrasarían la memoria de los Talibán, de Saddam, de Idi Amín, de Gaddafi, pero, no de Franco.
Claro que repasando y tirando de Hemeroteca resulta que no era el momento para la ley del divorcio, ni para la del aborto, ni para la memoria histórica, ni para la ley de parejas de hecho. Siempre es momento de hacer otras cosas, como si el español de pro, y la española, confirmara aquello de los chistes de que somos incapaces de hacer dos cosas a la vez.
Hoy la crítica no es contra Peperos que no ven mal a Franco, allá ellos, ni contra cavernícolas que aún le defienden (esos ya no tienen remedio), ni siquiera contra aquellos que puedan tener un nexo sentimental porque sus abuelos murieron a manos de los rojos (a los que murieron a manos de Franco, que les den, claro). No. La crítica de hoy es contra el saliente ZP, que no ha tenido huevos para desmantelar un mausoleo franquista, tan monstruoso y sobrecogedor como los ministerios de Hitler o como el Mausoleo pekinés del Gran Timonel. Y no contento con no desmantelarlo, se inventó una vía intermedia y ridícula de convertirla en un monumento a todas las víctimas de la guerra. Y eso que las víctimas de izquierda, malditas las ganas que tienen de ir; y las víctimas de la derecha tuvieron tantos años de celebración victoriosa en la patética España de la potsguera que ya no quieren ningún monumento al respecto (además no es el momento según ellos)
Y ni aún así ha sido capaz ZP de llevar a cabo este intento patético de adornar la patética cruz gigante de Cuelgamuros. No. Porque al igual que aquellos a los que tanto critica, fue incapaz de encontrar el momento de decir, “Señores, es muy triste tener al ex dictador enterrado en un sitio de privilegio”
Y como no lo dijo, no se hizo.
Estuvo todo el tiempo tratando de explicar que estamos en una crisis que no lo parecía y haciendo políticas de derechas siendo socialista y echando las culpas al sistema capitalista y buscando la forma de maquillar los datos de desempleo. Fue capaz de todo eso y de destruir la economía española y el PSOE.
Pero para lo del Valle de los Caídos no encontró el momento.
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