miércoles 23 de noviembre de 2011

Después de la elecciones

El PP ha ganado. Ha arrasado. En realidad ellos han movilizado a todos los suyos, pues sólo han subido medio millón de votos, pero el PSOE se ha desmoronado, tal como estaba previsto. Sólo puedo sacar dos lecciones positivas, la primera que la Izquierda, una vez más, demuestra que es capaz de pensar, y que si el PSOE lo hace mal, aún sabiendo que la alternativa es la derecha, se castiga al gobierno.
La segunda es un poco más difusa, a penas nadie la ha comentado. Resulta que en Madrid votaban 130000 personas más que en las últimas elecciones y, aún así, el PP ha perdido 35000 votos.
No vale de mucho. Esperan 4 años, 4 largos años de recortes, de política a favor de los mercados, de ampararse en los votos para disculpar delitos y de manipulación informativa; por no hablar de las privatizaciones de las televisiones públicas, del Canal de Isabel II y de todo aquello que sea susceptible de generar dinero para Directores Generales con carné. Y ellos, que tanto aman España, desposeerán a España de todas las pertenencias públicas, es decir, propiedad de todos, para convertirlas en bienes propiedad de ellos, de los que aman a España.
Se por una fuente directa que un diputado del PP en el congreso de los Diputados, lleva ya meses preparando el regreso del control informativo de Radio Televisión Española. Y no se de buenas fuentes, pero imagino, que si son capaces de hablar ante un cualquiera como yo de esa pretensión tan poco transparente, supongo que de puertas adentro estarán preparando todo para dejarlo atado y bien atado para que nadie discuta el rodillo.
Dudo mucho en cualquier caso que Rajoy consiga algo, porque la crisis es sistémica y nuestro problema laboral, estructural; pero estoy seguro de que en pocos meses bajarán las cifras del paro. La tactica es sencilla: donde se obligaba antes a contratar por X, se contrata ahora por la mitad de X, de modo que se maquillan las cifras del paro a costa de la calidad de vida. Como los medios de comunicación no protestarán y la gran masa de voto cautivo del PP está por encima de los 65 años y, con perdón, no se entera ni del nodo, pues hala. Los viejos tranquilos yendo a misa y con su pensión, y los jóvenes jodidos. Pero no importa, porque como son unos kaleborrokas perroflautas, pues eso, que se jodan.
Nuestras deuda seguirá hipotecando nuestro futuro y nuestros bancos seguirán ganando dinero a repartir entre los españoles de bien, que son los únicos que se merecen tener sueldos dignos.
La política social va a quedar apartada, por lo menos al principio. La mayoría es tan aplastante que no hay necesidad de sacrificar ante los altares ultras el matrimonio homosexual ni el aborto. A medida que avance y se consolide el desastre, se sacarán del cajón las medidas antiderechos de la población para satisfacer a la Caverna mediática y recuperar tirón.
Y mientras EQUO va. Ha ido poco, porque poco tiempo hemos tenido, pero cito a una amiga que ayer mismo me dijo que ha sido una presentación en sociedad con 220.000 invitados. Me quedo con eso. No le debemos un euro a ningún banco y hemos sido los grandes perjudicados por esa ley que dice que todos somos iguales ante la ley, pero nuestros votos no. Con nuestras alianzas electorales, tenemos casi 400.000 votos, más que AMAIUR, pero ellos han obtenido 6 escaños.
Y hablando de Amaiur y de los votos, resulta que la coalición abertxale y el PP son los dos partidos más favorecidos por esta extraña ley electoral. Y la pregunta es sencilla: ¿Qué podrá más, el deseo del PP de echar a los Abertzales del futuro parlamento, o su instinto de conservación de su mayoría absoluta? Para mi la respuesta es la segunda, claro.
Lo cierto es que con el 43% de los votos, el PP tiene el 55% de los escaños.
A sufrir 4 años, pero reconozco que es ventajista quejarme ahora, porque la ley estaba así antes de empezar la campaña, antes de que existiera EQUO.