martes 1 de diciembre de 2009

Elecciones por el mundo

El pasado domingo se celebraron elecciones en Guinea Ecuatorial y en Honduras.
Lo de Honduras parece ser el intento por poner punto final a una situación insostenible. Un golpe de estado encubierto, un golpe de timón legal pero controvertido del Tribunal Supremo...
Aunque la opinión pública mundial se puso de parte del depuesto presidente Zelaya, da la sensación de que el ímpetu mostrado por la comunidad internacional, reclamando la vuelta al poder del hombre del sombrero blanco, se ha enfriado.
Zelaya lleva un mes en la embajada de Brasil, y nada cambia. Puede que estas elecciones, que sólo tres países consideran legítimas, sirvan para reconducir la situación. espero que esta crisis termine lo antes posible porque Honduras necesita poner a funcionar tantas cosas, que no puede perder ni un minuto más en esta lucha. Pero el poder, hasta en el país más pobre, es el poder.
Lo de Guinea ecuatorial es peor. Aquello no es un país pobre, pero sus pocos habitantes viven en el umbral de la miseria. Hay un dictador, Teodoro Obiang NGuema, que goza del beneplácito de la comunidad internacional porque deja al que le pague sacar de allí petroleo, bauxita, madera, y cuantos bienes valiosos puedan dejar en las cuentas corrientes suizas de la familia, cantidades indecentes de euros.
Sin embargo este asesino de masas organiza elecciones, como si se creyera que engaña a alguien. Y en algunas ocasiones presume de ser un buen gobernante y de amar a su pueblo.
Lo triste es que nadie haga nada. Que Europa no haga nada. Que España, antigua metrópoli, se dedique a hacer negocios allí. Que Francia, potencia dominante en el Golfo de Guinea, no intervenga ante esta especie de genocidio.
No se trata de que este asesino aniquile a sus subditos sin ton ni son, que a veces ocurre. se trata también de la negación del porvenir de los guineanos. No hay luz eléctrica en las ciudades, ni carreteras, ni hospitales, ni nada. Sólo una tiranía presidida por un hombre al que se le atribuyen poderes sobrenaturales.
Cuando un personaje como este organiza unas elecciones, está riéndose de todos los países democráticos y constitucionales del mundo. Y todos los que le siguen el juego y colaboran consintiendo crueldades a cambio de negocio, deberían ser considerados coautores o colaboradores necesarios de un crimen contra el Pueblo de Guinea Ecuatorial.
El día que le cierren el grifo, la Historia pasará a Obiang la factura por sus actos. Entonces pedirá clemencia y se refugiará en algún país europeo, donde tendremos que taparnos la nariz y tratarlo como un ser humano. En ese momento si se convertirá en un democrata.

lunes 30 de noviembre de 2009

Enemigo Público

La portada de ABC del sábado mostraba el rostro del asesino de una niña inocente, el rostro del demonio, de la personificación de todos los males que asolan esta sociedad nuestra. La imagen del autor de un acto que no debe volver a ocurrir.
El titular, además, profundizaba no ya en el hecho abyecto, sino en el abyecto autor del hecho. No es ya una cuestión de lamentar un crimen que ya no tiene marcha atrás, sino de clamar justicia, y a ser posible, venganza.
LA MIRADA DEL ASESINO DE UNA NIÑA DE TRES AÑOS, gritaba el titular sobre la foto de un hombre de mirada aviesa, cuya barba de tres días y su ropa manchada, añadían certeza en el veredicto: este es el hombre malo que debe ser diana de todos los reproches, penas y escarnios…
Cierto es, en honor a la verdad, que en el pie de foto se dice que la policía pone a disposición judicial al hombre de 25 años que “presuntamente” acabó con la vida de la pequeña Aitana.
Unas horas después de que ABC (y otros muchos medios), criminalizaran a este hombre, el juez abría una nueva línea de investigación porque las lesiones que presenta el cadáver de la pobre niña Aitana, encajan con la descripción de los hechos del detenido. Resultado de esta nueva investigación, el juez decidió finalmente poner en libertad sin cargos al enemigo público numero 1.
El domingo, la portada de ABC publicaba un pequeño recuadro con el titular “VICTIMA DE UN ERROR” en el que se dice que el supuesto asesino despiadado no es tal.
Victima de un error, si. Pero da la sensación de que con este titular el propio periódico quiere lavar su conciencia, como si la atroz portada del sábado, toda ella falsa, fuera resultado del error que cometió el propio diario al creer los informes, al fiarse de las apariencias, al prejuzgar a los presuntos inocentes.
Victima de un error policial sin más trascendencia que una noche en la cárcel. Victima de un error periodístico por el que se ha publicado en portada la foto de un hombre que no tenía nada que ver con el crimen abyecto del que se le acusaba.
Y en el interior del periódico, ni una palabra de autocrítica.
Espero que Ángel Expósito, que es el director de ABC y un periodista ejemplar, tome medidas para que esto no vuelva a ocurrir, y de paso, haga alguna mención en su Foco del Director al tremendo atropello que cometió el sábado, cuando, probablemente, no encontraron mejor modo de robar un ejemplar a sus competidores en los quioscos, que arruinar la imagen de un hombre inocente.
Es el cuarto poder, y a veces da miedo.

viernes 27 de noviembre de 2009

Cosas que deberían desinventarse 19: Las estadísticas

Hace tiempo, cuando la gente hablaba con refranes para darse importancia, se decía aquello de "mal de muchos consuelo de tontos" o "cuando las barbas de tu vecino veas rapar pn las tuyas a remojar", y cosas así.
Eran la expresión de la calle de las cosas evidentes, de las que afectaban a la gente. Ahora esto ha cambiado. Aquellas formas de expresión arcaicas, están desparaciendo, por suerte; pero están siendo sustituidas por las estadísticas, que son refranes sin ingeio y sin contestación.
Ahora resulta que eres un ser humano encasillado, y todo va bien si estás entre los límites de lo tolerable. Si formas parte del grueso de la estadística resulta que eres una persona normal; y por extraño que parezca, eso implica que no tienes problemas.
Tu vas por la calle siendo blanco, de mediana edad y mileurista, y la estadística ni te mira.
Y si mañana llega tu jefe y te pone en la calle, como eso de ir al paro está de moda, estadísticamente ni siquiera sumas en las cifras. Personalmente estás hundido, profesionalmente frustrado y económicamente arruinado, pero estos tres factores, que servirían para argumentar Lo que el Viento se Llevó, se traduce en que ahora es normal.
Y cuando protestas recuerdas aquello que decía tu abuelo "mal de muchos..."
Si te deja tu mujer, o tu marido, resulta que pasas a la estadística de parejas rotas. Como hay un altísimo número de parejas que se rompen, estadísticamente eres normal, aunque personalmente estés profundamente jodido.
Ahora mismo, si vas al médico con mocos y fiebre tienes gripe A. Ni siquiera te auscultan, de hecho te mandan a casa y te piden que te quedes allí. la estadística dice que eso es gripe A y por tanto te aislan, que ya ni te da el doctor dos palmaditas en la espalda.
Si vas con una cosa rara, como una vasculitis, llega House y te dedica un capítulo; ¿pero gripe A?.
Pasa igual con los viajes: si quieres ir a Alaska, como las estadísticas dicen que no va ni dios, los billetes cuestan un pastón y además tienes que hacer 17 escalas. Prueba ir a Punta Cana, que no es que esté aquí al lado. A Punta Cana van más aviones que autobuses a mi barrio.
Las tallas de ropa y zapatos, las opciones para estudiar una carrera...
Las estadísticas determinan que la población responde a unos patrones y por tanto esos patrones deciden quien es normal y quien no.
Si estás fuera de los patrones, además de ser un bicho raro, te cuesta todo una barbaridad. Y lo malo es que vale con ser zurdo y medir un metro noventa (cosa que tampoco es excepcional) para que no encajes en ninguna parte.
Normal tener depresión, y exceso de peso. Normal estar hipotecado hasta las cejas y llevarte fatal con tu jefe. Normal odiar a tu suegra y que tu hijo necesite aparato y gafas...
Con tanta estadística para todo, resulta que cualquier problema personal, que te absorve la energía y te ocupa el cerebro, es una muesquita en una estadística, o sea, que no importas una mierda.
Las estadísticas deberían desinventarse

jueves 26 de noviembre de 2009

VIH en África

Estaba yo en Burkina Faso, en un pueblo del sur, cerca de la frontera de Ghana. Por allí coincidí con un grupo muy especial. Uno de ellos se llamaba Michael, otra Jean, y, sinceramente, he olvidado el nombre de los otros dos. Eran actores y trabajaban en un proyecto de prevención del SIDA que se estaba llevando a cabo en todo el país. Me quedé a ver la actuación, por curiosidad y porque, sinceramente, no hay nada que hacer en Po, ni en Tiébele, ni en la media docena de aldeas diseminadas en medio de esa seca sabana que una vez estuvo llena de vida salvaje. Mi francés es limitado, pero no era necesario para comprender aquella representación, aquel teatrillo. El escenario era un tablado de cuatro o cinco metros cuadrados, que descansaba sobre una precaria estructura de madera. El telón, un trozo de plástico. El atrezo una mesa vieja, dos sillas y una palangana. Sin maquillaje, sin luces… Solo cuatro actores, unos músicos y un mensaje. Cuando comenzó la representación, a penas había diez o doce niños medio desnudos mirando con curiosidad aquello, fuera lo que fuera; pero la música fue para la gente del entorno como la de la flauta de Hamelín. En cuanto comenzó la percusión, el público se colocó frente al escenario y abrió mucho los ojos a la espera de que ocurriera algo. Michael presentó el acto. No entendí bien. Ni yo, ni algunos niños, ni los viejos, que levantaban las palmas de las manos esperando que alguien les tradujera el discurso a su idioma tribal. Al poco comenzó la actuación y comprendí que ya no hacían falta traductores. Michael hacía de médico, Jean de enfermera; y los otros dos entraban y salían del escenario interpretando a una mujer, a un niño, a una anciana, a un gordo, a una pareja de novios… Cada visita al doctor era una excusa para que Michael explicara algo acerca del SIDA. Hablaban de la prevención, del uso del preservativo, de lo que implicaba un riesgo y de lo que no. Cada ejemplo concluía con una cancioncilla pegadiza que a los pocos minutos todos los niños coreaban. He olvidado el texto –mi francés y mi memoria- pero la musiquilla sí quedó grabada en mi memoria. Michel me explicó más tarde que era una canción infantil muy popular en Francia. Al terminar la obra, me acerqué a hablar con los actores, pero no de teatro, sino de SIDA, de VIH. Allí tuve contacto real con una de las realidades más atroces del mundo. El SIDA en el África subsahariana es una plaga terrible que impide el desarrollo social y económico de más de una docena de países. Con mucha ilusión, un cuento infantil y un camión de preservativos, estos cuatro actores daban lecciones vitales a la población rural africana. Ayer leí el resumen del informe sobre el VIH/SIDA en Africa en 2008. Ha descendido el contagio y ha aumentado la esperanza de vida de los enfermos. Aún queda muchísimo por hacer, pero se ha conseguido frenar una inercia desesperante. Gracias Michael, gracias Jean. Gracias a los otros dos actores cuyo nombre no recuerdo. Salvais vidas.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Si. Pero da vergüenza ajena

La puesta en escena de la reunión del PSOE del pasado fin de semana, me ha recordado a Saturday Night Live. En este caso, naturalmente, el presentador, el protagonista, el centro de todo, era José Luis Rodriguez Zapatero; y todos los presentes eran los actores que intervenían en los gags, los artistas invitados que hacían algúnos cameos y el público, que aplaudía con fervor y entrega.
No era sábado ni era un late night, -que es como se denomina a los programas de entretenimiento que empiezan tarde-, lo que sí era es un show. Todo un show diría yo
-Saturday Night PSOE-. El contenido de los discursos no se alejó demasiado de lo que viene diciendo últimamente el equipo médico habitual: Que todo va a mejorar, que el PP no colabora y que no se van a menoscabar los derechos de los trabajadores en esta larga crisis que devora empleos con gula…
El guión del espectáculo político estaba pensado para que todo tuviera un aire de espontaneidad. Es difícil conseguirlo. De hecho, un guión de un programa de entretenimiento es tanto mejor cuanto más parece que no existe. Pero existía.
Existía porque los políticos no son actores aunque mientan muy bien, y porque no hay quien se crea que las consignas gritadas a coro por el público eran espontáneas.
“Zapatero no estás solo”, gritaban los presentes.
Y ahí estaba el fallo, porque si no piensas que se ha quedado solo, que necesidad hay de negarlo.
En el mundo del fútbol es más sencillo: cuando un presidente ratifica al entrenador, lo despide a la siguiente derrota. Es la forma deportiva de decirle al entrenador “La estás cagando” sin que se note.
Aquí ha venido a ocurrir lo mismo. ZP está solo. El campo se le ha manifestado en contra. Los sindicatos no le montan una huelga general por un único motivo: no tienen vergüenza. Los empresarios están encantados con los palos de ciego y las bancos andan poniendo parches a la riada de impagados para no convertirse en las inmobiliarias más grandes de Europa. Inmobiliarias, por su parte, que han desaparecido de la faz de la tierra, dejando el paisaje sembrado de esqueletos de edificios que alguien pagó por anticipado. Tan solo anda el pobre presidente que hasta Felipe González fue al evento para apoyar con su presencia al hombre que no está solo.
Pues sí, ese era el fallo del guión. Se parece a lo del PP, cuando tiene que reunirse una vez al mes para demostrar que Rajoy es el líder.
Las voces del speaker, con tono impostado de show televisivo, anduvieron presentando a las estrellas, la gente aplaudió a rabiar y cada cual dejó su opinión y rindió pleitesía a un jefe que soltó el discurso previsto, el del optimismo sin demasiado fundamento.
A pesar de todo, el mitin a la americana ha sido un éxito. Por lo menos ha servido para que se hable del fondo tanto como de las formas, y eso ha demostrado ser una forma inteligente de desviar la atención.
Todos los medios de comunicación han estado todo el día hablando del PSOE y del Gobierno, pero sin despellejarlo demasiado, lo que, con la que está cayendo es un éxito descomunal.
Lo malo es que no puedo ver las imágenes del Saturday Night PSOE sin sentir un poquito de vergüenza ajena.

martes 24 de noviembre de 2009

Aminatu Haidar

Aminatu Haidar es una mujer ejemplar, una luchadora. Tiene 42 años, lleva toda la vida luchando por los derechos humanos en el Sahara Occidental y en estos momentos está en situación de secuestro burocrático.
La lucha entre Marruecos y el Sahara occidental, en la que tuvo un papel deshonroso nuestro país, es una de esas situaciones estancadas, como la de Darfour, la de los Rohingas Birmanos, Chiapas o el Kurdistán.
De vez en cuando ocurre algo que lo lleva a las portadas y en esta ocasión es una situación inverosímil y completamente rocambolesca.
Haidar es un cáncer para Marruecos, una presencia molesta que pone en contra del rey absolutista de Marruecos a los habitantes del Sahara Occidental que no se consideran marroquíes.
Desde 1975 han ocurrido muchas cosas, y casi todas han obedecido a politicas de subterfugios y hechos consumados que han dado como resultado que en un territorio que debía ser independiente, vivan ahora dos nacionalidades. Estos habitantes no son culpables de nada, sino instrumentos lanzados contra las fronteras entre el Frente Polisario, Argelia, Marruecos y un sinfín de organismos que luchan por poner fin a una situación de locos.
Y de locos es lo que le ocurre a Haidar. Haidar. Fue expulsada de El Aioun, de su casa, por las autoridades marroquíes. Fue puesta en un avión con destino a Lanzarote en contra de su voluntad y sin pasaporte; y el avión despegó con un polizón abordo y aterrizó en suelo Español.
Una vez en Lanzarote, esta mujer ha quedado como el personaje de la película La Terminal, sin pasaporte para entrar en España y sin posibilidad de retornar a Marruecos.
El gobierno español le ha ofrecido las herramientas de que dispone, el asilo político y el estatuto de refugiado, pero Haidar, con buen criterio, ha rechazado este status porque ella se considera expulsada de su país y secuestrada en un país extranjero.
Ahora los focos de la prensa mundial están sobre esta mujer ejemplar que ha comenzado una huelga de hambre, y como suele ser habitual, cada segundo que pasa sin comer es un disparo por la paz en el Sahara, porque cada segundo de sufrimiento es un borrón en la ignominiosa historia del Sahara.
Para el gobierno español es otro caso en el que haga lo que haga lo hará mal. Otro Alakrana.
Es imposible aceptar que un vuelo aterrice en suelo español con un pasajero sin pasaporte, aunque tampoco hubiera sido justo devolver a El Aioun a todo el pasaje por la situación irregular de una pasajera. Tampoco se debió permitir que el avión despegara rumbo a Lanzarote, pero no creo que las autoridades marroquíes estuvieran muy dispuestas a dejarse convencer de lo contrario.
Ahora, en estos momentos, cualquier solución pasa por quebrantar algún tratado internacional, o por secuestrar a Haidar más de lo que ya está, meterla en un avión y devolverla a su casa, con sus hijos.
Si ayer era Yoani, hoy es Aminatu. Si ayer era la libertad de expresión, hoy es el derecho de todo un pueblo a la autodeterminación; y un atropello monumental a una activista que goza del respaldo y el reconocimiento internacional.
Animo Aminatu.

lunes 23 de noviembre de 2009

Generación Y

Mientras algunos usamos este medio, el de los blogs, para comunicar nuestras inquietudes o nuestras ideas como un entretenimiento, hay gente que se juega la vida por hacer llegar a los demás lo que pasa en ciertos lugares del mundo.
Es el caso de Yoani Sánchez, cuyo blog, Generación Y, se ha convertido en una molestia para el régimen Castrista y en un símbolo para los que anhelan cambios en Cuba.
Pero Cuba no es Europa ni Estados Unidos, y en Cuba la disidencia está castigada y perseguida. Allí no hay querellas por injurias, ni amparo ante el tribunal supremo, ni procesos judiciales con garantías. No.
Este mes de noviembre está siendo especialmente desagradable para la bloggera y los suyos.
Yoani ha sufrido la “visita” con paliza incluida de la policía política. Unos días después fue Reynaldo Escobar, el marido de Yoani, el que sufrió el ataque de un grupo de partidarios del gobierno.
Como dice la propia Yoani, los que vociferaban e insultaban a su marido ni siquiera saben lo que es un blog. Añado yo que Yoani lucha también por los derechos humanos de los que la atacan, porque su lucha es por la libertad de su país. Es muy probable que dentro de unos años, estos matoncitos castristas, estos gallitos que se refugian a la sombra del opresor todopoderoso, pidan un juicio justo, el habeas corpus y su derecho inalienable a la libertad de expresión. Ya lo hemos visto en todas las dictaduras que han caído y en el proceder de todos los terroristas puestos a disposición judicial.
La semana pasada el Presidente Obama respondió a Yoani a una entrevista a distancia que la escritora cubana le hizo llegar. Fue, sin duda, el mayor éxito internacional que ha obtenido un blog en la corta historia de este sistema de comunicación.
La entrevista está colgada en el blog: www.desdecuba.com/generaciony/
En la entrevista de Yoani al Presidente de los Estados Unidos se advierte que la preocupación de la blogera es el futuro de su país, de Cuba; y las preguntas no van buscando la condena al régimen castrista, juego en el que Obama no hubiera entrado. Las preguntas buscan la implicación de Obama en el fin del bloqueo y en el inicio de una nueva política de acercamiento entre la isla y los Estados Unidos. Es un grito a favor de un cambio hacia la democracia, pero es un grito medido, respetuoso, inteligente.
Los que gritaban y atacaban a Reynaldo ni siquiera han leido el blog; y si alguno lo ha hecho, no lo habrá entendido. Y si lo ha leido y lo ha entendido, se habrán dejado convencer por un propagandista del régimen, que le habrá comido la cabeza con la consigna de que la actividad de Yoani es subversiva y contraria a los intereses de la nación.
Yoani y Generación Y son un ejemplo de todo aquello que puede hacerse a través de Internet para derribar fronteras y acabar con las dictaduras.
Yo tengo la suerte de no necesitar que nadie me defienda por escribir mis opiniones. Tampoco va a venir la policía a mi casa por mucho que critique a Zapatero o al mismísimo rey de España.
Vivo en el mundo libre, el que añora Yoani, y como ella, miles de escritores y periodistas que sufren la censura de las dictaduras.
Siempre que esté en mi mano, y en este blog lo está, la voz de Yoani y de otros como ella tendrán aquí un pequeño altavoz.
Es necesario. Es imprescindible